1974, Aquitania. En los confines del bosque de pinos marítimos más extenso de Europa (más de un millón de hectáreas), Alain COURTABESSIS tiene la idea de hacer crecer plantas en un sustrato de corteza de pino. Efectivamente, ¿qué puede haber más natural que utilizar una materia prima salida de la madera más abundante de la región? Así nace Aquiland.
La empresa familiar prepara, fabrica y comercializa sustratos para el cultivo elaborados a partir de corteza de pino marítimo compostada. Esta idea obtiene unos excelentes resultados y su éxito sitúa a Fertil’Aquitaine, la marca original, entre las principales referencias en el mundo hortícola.